“Diálogo Global”: Uruguay y China profundizan su acercamiento en un escenario internacional en transformación

El encuentro organizado por la Embajada de la República Popular de China y el Grupo de Medios de China abordó la cooperación con Uruguay y los desafíos de la gobernanza internacional en un mundo en transformación.

Montevideo fue escenario del evento “Estabilidad y prosperidad: la gobernanza de largo plazo de China y el desarrollo mundial” dedicado a examinar la experiencia de desarrollo de China y su creciente protagonismo en la gobernanza internacional. La actividad, organizada por la Embajada de la República Popular China y el Grupo de Medios de China (CMG), congregó a representantes políticos, académicos, empresarios y referentes de la comunicación. El encuentro permitió abordar las transformaciones económicas y sociales del gigante asiático, así como las posibilidades de ampliar su cooperación con Uruguay en un contexto de reconfiguración de las relaciones internacionales.

La convocatoria se produce en un momento de profundización de los vínculos entre Montevideo y Beijing, cuya relación bilateral ha adquirido una importancia estratégica durante las últimas décadas. China se ha consolidado como uno de los principales destinos de las exportaciones uruguayas y como un interlocutor fundamental para la inserción económica del país sudamericano. De acuerdo con Uruguay XXI, las ventas de bienes al mercado chino alcanzaron aproximadamente 3.493 millones de dólares durante 2025, reflejando la magnitud de una relación comercial que trasciende las diferencias geográficas, económicas y demográficas entre ambas naciones.

El acercamiento entre ambos países recibió un nuevo impulso en febrero de 2026, cuando el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, realizó una visita oficial a Beijing y mantuvo conversaciones con su homólogo chino, Xi Jinping. Durante aquella instancia, ambos gobiernos acordaron profundizar su Asociación Estratégica Integral y suscribieron acuerdos vinculados al comercio, inversiones, ciencia, tecnología y otras áreas de cooperación. Asimismo, reafirmaron el compromiso de avanzar en la implementación de los acuerdos vinculados a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, a la que Uruguay se incorporó en 2018, siendo el primer país del Mercosur en hacerlo. Esta participación adquiere especial relevancia para el país en términos de desarrollo de infraestructuras y fortalecimiento de la conectividad logística.

Bajo la consigna de “Dialogo Global”, distintos participantes coincidieron en la necesidad de superar una relación bilateral centrada exclusivamente en el intercambio de mercancías. El presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-China, Nicolás Potrie, destacó las oportunidades existentes para atraer inversiones y desarrollar nuevas actividades económicas, mientras que el académico Ignacio Bartesaghi subrayó la importancia de incorporar sectores estratégicos como la inteligencia artificial, los servicios y la innovación tecnológica. Estas perspectivas reflejan el interés por aprovechar las capacidades productivas y tecnológicas chinas para diversificar la inserción internacional de Uruguay.

La dimensión política y cultural también ocupó un lugar relevante en las intervenciones. El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, destacó la continuidad histórica del relacionamiento con China a través de diferentes administraciones uruguayas y valoró los resultados alcanzados por el país asiático en materia de desarrollo social y formación científica. Por su parte, el director general para Asuntos Culturales de la Cancillería, Fernando Lugris, puso énfasis en el potencial de los intercambios educativos, culturales y tecnológicos. Estas áreas permiten proyectar una cooperación que, además de profundizar los vínculos comerciales, también coadyuven a la construcción de vínculos institucionales y sociales de largo plazo.

Más allá de su dimensión bilateral, el encuentro adquiere especial relevancia en un contexto de reconfiguración global, caracterizado por la intensificación de la competencia geopolítica y económica entre las principales potencias por el liderazgo tecnológico, económico y estratégico. En este escenario, Beijing promueve una visión de la gobernanza global que enfatiza la soberanía estatal, el multilateralismo y la cooperación económica, presentándose como un interlocutor relevante de los países del Sur Global. Esta orientación también se expresa en el protagonismo del gigante asiático dentro de los BRICS, en su configuración como plataforma de articulación política y económica que ha adquirido creciente importancia para la de cooperación entre las economías emergentes.

En este marco, la realización del Diálogo Global en Montevideo refleja una muestra más del potencial de las relaciones entre China y América Latina para trascender el ámbito estrictamente comercial y extenderse hacia otras áreas de particular importancia, como la diplomacia, la educación, la comunicación y la producción de conocimiento. En una etapa caracterizada por crecientes tensiones geopolíticas y transformaciones en la distribución del poder internacional, la consolidación de vínculos con diferentes centros de influencia puede contribuir a ampliar los márgenes de autonomía y acción de los países sudamericanos. Uno de los principales desafíos será, en particular para países como Uruguay, traducir este acercamiento en inversiones productivas, transferencia tecnológica y desarrollo de capacidades propias que contribuyan a consolidar una estrategia de crecimiento económico sostenible y de largo plazo.

Autor(a)

Magíster en Relaciones Internacionales y candidato a doctor en Estudios Globales. Analista internacional especializado en geopolítica y transformaciones del orden internacional, con énfasis en América Latina y Europa.

Como responsable de contenidos de Horizonte Multipolar, combina investigación académica y análisis periodístico para abordar la agenda internacional desde una perspectiva crítica del Sur Global.