Los países BRICS incluyen grandes potencias mundiales, como China y Rusia, y países influyentes en su continente, como Sudáfrica y Brasil. El grupo ampliado tiene una población combinada de alrededor de 3.500 millones, es decir, el 45% de los habitantes del mundo. En conjunto, las economías de los miembros valen más de 28,5 billones de dólares, aproximadamente el 28% de la economía mundial.
Con Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos como miembros, los países BRICS producen alrededor del 44% del petróleo crudo del mundo. Sin embargo, el grupo sostiene que las naciones occidentales dominan importantes organismos globales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que prestan dinero a los gobiernos. Quiere ver una «mayor voz y representación» para las economías emergentes. En 2014, los países BRICS crearon el Nuevo Banco de Desarrollo para prestar dinero para impulsar la infraestructura.
El mundo está transicionando hacia un orden mundial alternativo, particularmente tras el crecimiento de las economías emergentes, como Rusia, China y las economías del Sur que «quieren tener su espacio en un nuevo orden que es boicoteado por EEUU», sostuvo el escritor español.
Ya que las potencias emergentes son excluidas de un orden mundial en declive liderado por EEUU, «estas empiezan a crear algo alternativo, a partir de crear el Nuevo Banco de Desarrollo con economías que intentan ser libres del dólar estadounidense», afirmó. En este sentido, «vemos una disputa entre una unipolaridad que no quiere cambiar y la emergencia de un orden mundial alternativo, ya que se están dando las condiciones a nivel económico, cultural y geopolítico«, indicó.
En este marco, «los BRICS está teniendo un rol cada vez más importante, lo cual es algo que los medios occidentales están haciendo caso omiso», subrayó. Sobre ello, es muy evidente que los países del Sur están teniendo otro margen de maniobra, sin depender totalmente de Occidente. A modo de ejemplo, «podemos ver los países del Sahel africano que comienzan a tener otros aliados, despojándose de la dependencia colonial de Francia y Reino Unido», explicó.
Con el retorno de Donald Trump al poder en EEUU, todo parece indicar que se va a ratificar este mundo en disputa. Al respecto, «la tendencia hacia la desdolarización está molestando a EEUU», dijo Garzón. Aunque Trump y Biden tienen profundas diferencias a nivel de política interna, «no vemos muchos cambios a nivel de política exterior, lo cual ha sido siempre así, ya que hay una política de continuidad donde tanto el Pentágono como Wall Street tienen una fuerte incidencia, ya que son los poderes fácticos de la potencia norteamericana», afirmó.
En este contexto, los BRICS le da una posibilidad a América Latina de romper sus dependencias de EEUU. Ello es de profunda relevancia para la región, ya que cuenta con recursos naturales clave para los cambios geoeconómicos contemporáneos. En este sentido, «con las vastas reservas de gas, petróleo y lítio, la región se encuentra cada vez más como un escenario de disputa entre las grandes potencias», explicó. Por estos motivos, el fortalecimiento de la integración resulta cada vez más importante para la defensa de la soberanía regional.