Cerró la cumbre del Mercosur con optimismo tras el acuerdo con la Unión Europea.

Uruguay, Argentina y Paraguay insistieron en una reforma del bloque. Brasil destacó las concesiones dadas por Europa.

La XLV cumbre de jefes de Estado del Mercosur cerró este viernes en Montevideo, capital del bloque regional.

Si bien hubo muestras de satisfacción entre los países miembros, Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay, por el acuerdo comercial logrado con la Unión Europea (UE), para crear la mayor zona de libre comercio del mundo, también se destacaron las críticas a la poca flexibilidad que da el bloque a causa de la Decisión 32/00 del Consejo del Mercado Común, que impide a los Estados miembro a firmar acuerdos comerciales preferenciales con terceros países sin la aprobación del resto del bloque.

El primer en tomar la palabra fue el presidente argentino, Javier Milei, que debutó en el foro regional tras su faltazo a la reunión de junio en Asunción. “El bloque común nos ha perjudicado, nos encerramos en nuestra propia pecera”, dijo tras criticar ampliamente la política arancelaria. «El Mercosur terminó siendo una prisión que no permite que los países puedan aprovechar sus ventajas comparativas ni su potencial exportador» sentenció, acompañado por el titular de Economía, Luis Caputo.

«Me gustaría invitarlos, como hermanos que somos, a que abramos los ojos y seamos honestos intelectualmente; aceptemos que este modelo está agotado y busquemos una nueva fórmula que nos beneficia a todos, para que todos podamos comercializar más y mejor, porque es el comercio lo que genera prosperidad y lo que va a terminar con el gran flagelo latinoamericano, que es la pobreza abyecta de nuestros pueblos», pidió Milei.

A su turno, el mandatario brasileño Lula da Silva, aseguró que “esta cumbre tiene un significado muy especial: marca la conclusión de las negociaciones del acuerdo Mercosur-UE, en el cual nuestros países han invertido un enorme capital político y diplomático por casi tres décadas”.

Destacó que el documento firmado “difiere bastante del que se anunció en 2019”. “Las condiciones que heredamos eran inaceptables, fue necesario incorporar al acuerdo temas de alta relevancia para el Mercosur”, explicó y apuntó a modo de ejemplo la preservación de las compras públicas, la extensión del calendario de apertura del mercado automotor para preservar la capacidad industrial y los mecanismos agregados para evitar la retirada unilateral de las concesiones alcanzadas.

“La realidad geopolítica y económica global nos muestra que la integración fortalece a nuestras sociedades, moderniza nuestras estructuras productivas y promueve nuestra inserción más competitiva en el mundo. Nuestra agenda externa está posicionando al Mercosur nuevamente en el comercio internacional”, insistió Lula.

El presidente del Paraguay, Santiago Peña, dijo ser un «optimista insatisfecho” respecto al acuerdo comercial con la UE. “La integración es un estilo de vida. Esto es un paso positivo, pero totalmente insatisfactorio en lo que nos da el Mercosur a todos los países”, reflexionó.

“Hoy se abre una oportunidad con la UE, la riqueza está acá, tenemos que entender este momento histórico y Paraguay se anota en la lista de los optimistas insatisfechos, optimistas porque queremos ver el vaso medio lleno e insatisfecho porque queremos más”, subrayó.

En la cumbre, en la que estuvo presente el presidente electo Yamandú Orsi, Luis Lacalle Pou se despidió del foro y, además, entregó la presidencia pro témpore a la Argentina. «Terminando mi Gobierno sucede lo que miré con mucho escepticismo: la firma del acuerdo con la Unión Europea», apuntó el mandatario. En ello, le agradeció especialmente a Lula da Silva por su rol primordial en finalizar las negociaciones tras 25 años.

Sin embargo, aprovechó la ocasión para volver a poner sobre la mesa el gran pendiente que, a su entender, le queda ahora al bloque regional: el TLC con China, recordando las palabras de Lula cuando pidió cerrar primero el acuerdo con la UE antes de avanzar en conversaciones con el país asiático.

Durante la cumbre, Panamá firmó la adhesión al bloque sudamericano. En su intervención, el presidente José Raúl Mulino, abogó por la integración regional y realizó una encendida defensa sobre la integridad fiscal de su país, pidiendo colaboración al Mercosur para que sea retirado de los listados negros internacionales.

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