En un acuerdo histórico y tras más de 50 años de disputas, el Reino Unido finalmente cederá la soberanía de Chagos, un archipiélago ubicado en el Océano Índico, a la República de Mauricio, una isla del sudeste africano cercana a Madagascar. Hay expectativa en Argentina por el reclamo de las Islas Malvinas.
Como parte del acuerdo alcanzado el pasado 3 de Octubre por los mandatarios de Reino Unido y Mauricio, Sir Keir Starmer y Pravind Jugnauth respectivamente, se establece la soberanía de Mauricio de las más de 60 islas que componen el archipiélago, con la condición de que Estados Unidos mantenga la base militar en la isla Diego García durante 99 años.
Las negociaciones entre ambos países comenzaron en 2022 tras los pronunciamientos de la Corte Internacional de Justicia en 2019, que sostuvo que el Reino Unido tenía la obligación de concluir la administración del archipiélago lo más rápido posible, y que todos los Estados Miembros deberán cooperar con las Naciones Unidas para completar la descolonización de Mauricio. A ello se le suman los pronunciamientos de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Tribunal Internacional del Derecho del Mar en 2021, estableciendo que el Reino Unido no tenía soberanía sobre esos territorios.
Si bien Mauricio, que fue colonizado por Reino Unido entre 1815 y 1968, tendrá el control de estas islas, el acuerdo generó sentimientos encontrados en la población originaria de Chagos, quienes fueron expulsados del archipiélago en los años setenta y desde entonces han peleado por un retorno sin condiciones.
Por su parte, el acuerdo recibió fuertes críticas de los Conservadores británicos, particularmente del ex Primer Ministro Boris Johnson, quien no dudó en catalogarlo como “una locura” que provocará problemas con otros territorios de ultramar en disputa, como las Islas Malvinas.
Ante ello, la ex canciller argentina, Diana Mondino, manifestó lo siguiente en X: “Celebramos este paso en la dirección correcta y terminar con prácticas obsoletas. Transitando el camino empezado, con acciones concretas y no retórica vacía, vamos a recuperar la soberanía plena de nuestras Islas Malvinas. Las Malvinas fueron, son y serán siempre argentinas”.
Si bien desde el Gobierno británico se apuraron en afirmar que este caso es “distinto” al de las Islas del Atlántico Sur que disputa con Argentina, reafirmando así la voluntad de no negociar la soberanía de las islas, con el acuerdo de Chagos sientan un precedente.
En un momento en el que el Reino Unido pierde poder relativo en un escenario mundial en transición de poder, “no es de extrañar que hayan devuelto Chagos, pero no creo que vayan a hacerlo con Malvinas, ya que el Atlántico Sur es clave por sus recursos estratégicos”, sostuvo el Magister en Relaciones Internacionales por FLACSO – Argentina, Juan Pablo de María.
Lejos de mostrar una posición negociadora con Argentina, el Reino Unido ha reforzado su presencia militar en el Atlántico Sur en los últimos años, violando así el Tratado Antártico de 1959, que prohíbe cualquier actividad de carácter militar, con excepción del apoyo logístico a investigaciones científicas.
Estamos “ante una vieja potencia como Gran Bretaña que brega por mantener una posición de poder“, dijo el analista. La militarización de las Islas “responde a una actitud reaccionaria contra la creciente apuesta por la multipolaridad que llevan adelante los países del Sur Global“, afirmó de María.
Si bien al actual Gobierno argentino “parece no interesarle en lo más mínimo los reclamos por la soberanía de las Malvinas, este es un asunto que refiere a una causa nacional” aseguró el analista argentino. A su vez, el Atlántico Sur importa no sólo a la Argentina, sino también al resto de la región, debido a su significación estratégica para la seguridad continental.
A pesar de la marcada fragmentación y polarización política vive América Latina, desde los distintos organismos regionales se ha apoyado el reclamo argentino por la soberanía de las islas. Tal ha sido el caso de la UNASUR, desde donde se supo proyectar los intereses estratégicos de la región en clave geopolítica.
En tiempos en los que el Sur Global adquiere creciente relevancia en la transición de poder mundial, los países de la región deben aunar esfuerzos, no sólo para reformar el sistema multilateral, sino también para terminar con una práctica colonial que responde al mundo del pasado.
En este sentido, de especial importancia supone el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, en cuyo marco los países del Sur podrían impulsar la cooperación para defender sus intereses en un mundo que está cambiando.