A pesar de que tenía asegurados 14 votos a favor, el proyecto de resolución planteado por los 10 miembros electos del Consejo de Seguridad no pudo avanzar debido al voto negativo de Estados Unidos, cuyo estatus de miembro permanente le otorga poder de veto.
El texto reiteraba el énfasis referentes a las demandas del Consejo para un cese al fuego de carácter inmediato e incondicional.
La Carta de las Naciones Unidas establece que el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad principal de sostener la paz y seguridad internacional.
Según estableció el representante estadounidense ante dicho órgano, su país no apoyaría un cese al fuego incondicional al menos que esté explícitamente expresa la liberación de los rehenes israelíes que aún permanecen secuestrados en Gaza por Hamas y otros grupos militantes.
No obstante ello, el proyecto demandaba que las partes en conflicto implementaran todas las provisiones de la resolución 2735 (2024) del Consejo de Seguridad “de manera completa, sin condiciones ni demoras”, que establece la liberación de los rehenes, el intercambio de prisioneros y el retiro de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza.
De haberse aprobado este proyecto de resolución, se hubiera demandado el acceso inmediato a servicios básicos para los civiles residentes en la Franja de Gaza.
También hubiera mitigado el riesgo a la profundización de hambrunas severas, en tiempos en los que las fuerzas israelíes continúan los ataques en el norte de la Franja. En este sentido, hubiera facilitado el mayor ingreso de ayuda humanitaria de manera segura y rápida.