A poco de que finalice la actual gestión de Gobierno liderada por Luis Lacalle Pou, ya se podría avanzar en el bosquejo de algunas conclusiones sobre lo que ha dejado su política exterior. A nivel comercial, apostando a la búsqueda de un vínculo privilegiado con el Gobierno de Bolsonaro en Brasil, abogó por una mayor apertura y flexibilización del Mercosur. Asimismo, se ha destacado el interés de negociar tratados comerciales a nivel bilateral con países extra zona, como es el caso de China, así como de ingresar al Acuerdo Transpacífico. A la luz de los resultados, estos posicionamientos han sido demasiado ambiciosos.
A su vez, el sesgo ideológico del presidente saliente a partir de una diplomacia presidencial signada por la convergencia con los intereses norteamericanos en la región, ha planteado una política exterior confrontativa en el ámbito latinoamericano, particularmente con los Gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
En oposición a ello, el Gobierno progresista que asumirá el próximo 1 de Marzo y será presidido por Yamandú Orsi parecería volver a dar prioridad a los vínculos con la región, particularmente con Brasil. Asimismo, según sus bases programáticas, el Frente Amplio tenderá a apoyar iniciativas que fomenten la transición hacia el orden multipolar, tales como el grupo de los BRICS.
Entre los principales desafíos, “Orsi se enfrentará a un escenario regional e internacional incierto, en donde Brasil, que es uno de los principales socios, atraviesa muchas dificultades en el ámbito interno, sobre todo por los débiles equilibrios en el congreso brasileño”, sostuvo el Dr. Diego Hernández Nilson. Asimismo, “dado que el mandato de Lula da Silva termina en la mitad del período de Gobierno de Orsi, por lo que ante la perspectiva de un cambio de signo político en Brasil, Uruguay puede quedar muy aislado”, indicó.
En este marco, “para Uruguay parece difícil poder jugar adecuadamente en un escenario internacional marcado por la guerra comercial entre China y EEUU, que sería el gran desafío”, explicó. En este contexto, “el lineamiento principal será alinearse a Brasil e intentar de mantener al Mercosur funcionando y hacer todo lo posible para que se concrete el acuerdo Mercosur-Unión Europea”, añadió.
En lo que refiere a los grandes conflictos internacionales, en particular al que atañe a Ucrania, “el Gobierno de Orsi intentará tener una posición más neutral en comparación a la posición moderadamente favorable a Zelensky que tuvo el Gobierno saliente”, indicó. En este marco, “es posible que como parte de esa estrategia de volver a estar al estribo de Brasil, Uruguay secunde sus iniciativas en relación a la paz entre Rusia y Ucrania”, dijo el investigador de la Universidad de la República. Ello podría ser a nivel de Naciones Unidas, “o en otros foros internacionales Ad Hoc que surjan para abordar el tema”, concluyó.