Las amenazas de Trump hacia Panamá y México: ¿un indicio de su política exterior hacia América Latina?





Cuando el nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, prestó juramento para su segundo mandato este lunes, reiteró sus deseos de adquirir el Canal de Panamá y cambiar el nombre del Golfo de México por “Golfo de América” en su discurso inaugural.

Trump ya ha hablado anteriormente sobre ambos asuntos. El lunes, dio señales de que hablaba en serio de seguir adelante y avanzar rápidamente con ambas ideas. Pero más allá del enorme poder estructural de la potencia que presidirá durante los próximos cuatro años, ¿puede realmente Trump apoderarse del Canal de Panamá y cambiar el nombre del Golfo de México? ¿Y eso qué implicaría?

Durante su discurso inaugural, Trump expresó sus sueños de expansión territorial estadounidense. Mientras desplegaba planes de exploración espacial, invocaba la doctrina expansionista del siglo XIX del “Destino Manifiesto”, que decreta que EEUU está destinado a expandirse territorialmente.

“Vamos a cambiar el nombre del Golfo de México por el de Golfo de América”, dijo, con un tono ambicioso salpicado de pausas para contener su entusiasmo. La exsecretaria de Estado Hillary Clinton, a quien Trump derrotó en las elecciones de 2016 para llegar al poder por primera vez, se echó a reír entre el público detrás de él cuando terminó la frase.

Trump elogió a los expresidentes estadounidenses, incluido el republicano William McKinley, quien fue presidente de 1897 a 1901. También reconoció al expresidente Theodore Roosevelt Jr, el republicano que ocupó el cargo de 1901 a 1909. A este último, atribuyó la construcción del Canal de Panamá, una vía fluvial artificial en el istmo de Panamá, que une el Océano Pacífico y el Océano Atlántico. El canal fue construido en su mayor parte por Estados Unidos entre 1904 y 1914, bajo la supervisión de Roosevelt. Trump dijo que EEUU había “entregado tontamente el canal al país de Panamá”. “Nos han tratado muy mal por este regalo tonto que nunca debería haberse hecho, y la promesa que nos hizo Panamá se ha roto”, añadió.

“Por encima de todo, China está operando el Canal de Panamá. Y no se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá y lo vamos a recuperar”.

El lunes, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, rechazó las afirmaciones que hizo Trump en su discurso inaugural. “En nombre de la República de Panamá y su pueblo, debo rechazar de manera integral las palabras esbozadas por el presidente Donald Trump sobre Panamá y su canal, en su discurso inaugural”, dijo en un comunicado traducido por agencias de noticias. «No hay presencia de ninguna nación en el mundo que interfiera con nuestra administración».

Panamá se ha tomado muy en serio las amenazas de Trump, ya que han pasado tan sólo 36 años de la última invasión de EEUU sobre el país centroamericano, llevada a cabo durante la presidencia de George H. Bush. En este marco, el discurso agresivo del presidente norteamericano hacia nuestra región reafirma la necesidad de America Latina de repensar su proyección geopolítica, particularmente en un mundo que transiciona hacia la multipolaridad, el cual plantea alternativas a las visiones de carácter panamericanista.

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