El ejecutivo argentino ordenó a los delegados que representan a Argentina ante la COP29 de las Naciones Unidas que se retiraran de las negociaciones y vuelvan al país.
Esta posición implica un claro guiño a Donald Trump, adoptada en momentos en los que el presidente argentino, Javier Milei, se encuentra en el Complejo Mar a Lago de la Florida estadounidense, en donde tuvo un encuentro informal con el presidente electo en el marco de la Conferencia Conservadora. En la misma, Milei instó a formar una alianza conservadora de “naciones libres”, que implique una convergencia a nivel político, económico y militar.
A nivel multilateral existe una creciente ansiedad en torno a las repercusiones que podría tener el segundo gobierno de Trump en la gobernanza climática global, particularmente tras los llamados del presidente electo a volver a retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París, que insta a los Gobiernos a tomar medidas para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados Celsius.
Por su parte, el presidente argentino también es conocido por sus posiciones contrarias al activismo climático. Durante su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Milei acusó a la ONU de imponer una «agenda ideológica», e instó a distanciar al país de la Agenda 2030 referente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En aquel momento, Milei sostuvo que “la Agenda 2030, aunque bien intencionada en sus metas, no es otra cosa que un programa de gobierno supranacional de corte socialista que pretende resolver los problemas de la modernidad con soluciones que atentan contra la soberanía de los estados-nación”.