Los presidentes de Estados Unidos y China, Joe Biden y Xi Jinping respectivamente, tendrán su última reunión oficial este sábado en Lima (Perú), aprovechando que ambos líderes participan en la cumbre de APEC en el país sudamericano.
En la antesala de un período potencialmente más confrontativo entre ambas superpotencias debido al retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, las conversaciones entre Xi Jinping y Biden estarán centradas en las tensiones sobre Taiwan y el Mar de China Meridional, así como los conflictos en Gaza y Ucrania, según informó el asesor norteamericano en seguridad nacional, Jake Sullivan.
Si bien Trump ha planteado aumentar los aranceles a las importaciones de productos chinos hasta un 60%, como parte de su política de “America First”, la administración demócrata ha generado una serie de medidas que apuntan a la restricción de inversión en inteligencia artificial, computación cuántica y semiconductores en China, lo cual comenzará a tener efecto en enero del año entrante. A su vez, la administración de Biden aprobó el aumento de los aranceles a bienes importados de China.
Ambas medidas han sido catalogadas como contraproducentes por parte del Gobierno chino.
Ante un cambio de Gobierno que ocurrirá el próximo 20 de enero en Estados Unidos, Biden intentará comunicar “la necesidad de mantener la estabilidad, claridad y predictibilidad durante esta transición entre Estados Unidos y China”, sostuvo Sullivan.
No obstante ello, la elección de Marco Rubio como Secretario de Estado y Mike Waltz como asesor de seguridad nacional en el próximo Gobierno de Donald Trump, ambos con visiones muy negativas sobre el gigante asiático, prometen un aumento de las fricciones bilaterales.