China redobla la presión sobre EEUU para que levante el bloqueo contra Cuba
Pekín volvió a reclamar el fin del bloqueo contra Cuba tras la amplia condena internacional expresada en la Asamblea General de la ONU.

La prolongada crisis económica que atraviesa Cuba continúa agravándose por la combinación de problemas estructurales, una severa crisis energética y las restricciones derivadas del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas. En ese escenario, China volvió a reclamar el levantamiento de las sanciones y defendió el derecho de la isla a desarrollarse sin medidas coercitivas externas.
El pronunciamiento de Pekín se produjo después de que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobara, el pasado 7 de julio, una resolución que rechaza el bloqueo estadounidense con el respaldo de 136 países, mientras que nueve votaron en contra y 30 se abstuvieron. La votación volvió a reflejar el amplio consenso internacional favorable a la eliminación de las sanciones contra Cuba.
En una conferencia de prensa realizada este jueves, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, sostuvo que Washington debería atender el reclamo expresado por la comunidad internacional y avanzar hacia el levantamiento inmediato de las medidas restrictivas. Según afirmó, las sanciones mantenidas durante más de sesenta años contradicen tanto la Carta de las Naciones Unidas como los principios básicos que rigen las relaciones internacionales.
La diplomática aseguró que esa política ha afectado gravemente las posibilidades de desarrollo de la isla y ha profundizado las dificultades que enfrenta la población cubana, especialmente en materia energética. En ese sentido, reiteró que las medidas estadounidenses lesionan el derecho de Cuba a garantizar condiciones adecuadas para su crecimiento económico y social.
«El amplio respaldo obtenido evidencia el creciente aislamiento de las prácticas unilaterales y de intimidación», afirmó Mao, al interpretar el resultado de la votación en la ONU como una señal del rechazo internacional frente a las políticas de presión y las acciones de injerencia promovidas por Washington.
Durante el debate en la Asamblea General también intervino el representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, quien denunció que el bloqueo ha provocado pérdidas superiores a los 170.000 millones de dólares para Cuba. Asimismo, reclamó que la Casa Blanca abandone las «sanciones de asfixia» y las medidas de máxima presión que, según indicó, fueron reforzadas desde comienzos de este año sobre los sectores financiero y comercial.
El diplomático chino advirtió además que el resurgimiento del unilateralismo constituye una amenaza para el funcionamiento del sistema internacional y dificulta el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. En la misma línea, Mao reafirmó la posición oficial de su país al señalar que «China siempre se opone a las sanciones unilaterales ilegales que carecen de fundamento en el derecho internacional», al tiempo que denunció la intensificación del bloqueo económico contra la isla.
Finalmente, el Gobierno chino reiteró que continuará respaldando a Cuba en los foros multilaterales y defendiendo los principios de soberanía e igualdad entre los Estados. Pekín sostuvo que el respeto a la independencia nacional y la cooperación internacional deben prevalecer frente a cualquier forma de coerción económica o política, y reafirmó su apoyo al reclamo cubano para poner fin a unas sanciones que considera incompatibles con el derecho internacional.