Mercosur mira hacia Japón mientras persisten tensiones por el acuerdo con la UE
El bloque suramericano abrió un nuevo frente comercial con Japón, pero dejó pendiente uno de los puntos más sensibles del tratado con la Unión Europea: el reparto de cuotas entre sus socios.

Con la apertura de un nuevo frente comercial hacia Asia y con diferencias internas aún sin resolver, el Mercosur cerró este martes 30 de junio su 68ª Cumbre de Jefes de Estado en Luque, en las cercanías de Asunción.
El anuncio más relevante del encuentro fue el inicio formal de negociaciones con Japón para alcanzar un Acuerdo de Asociación Económica, instrumento que funcionaría, en la práctica, como un tratado de libre comercio entre el bloque suramericano y la potencia asiática.
A cargo ahora de la presidencia pro tempore, Uruguay adelantó que durante los próximos meses buscará avanzar en el acercamiento con Tokio. La decisión forma parte de una estrategia más amplia orientada a diversificar los vínculos externos del Mercosur y reforzar su inserción en los mercados asiáticos.
Sin embargo, la agenda comercial también volvió a mostrar tensiones dentro del bloque. La implementación del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea quedó atravesada por un punto todavía abierto: la forma en que serán distribuidas las cuotas entre los países miembros.
Desde la apertura de la cumbre, el presidente paraguayo Santiago Peña planteó la necesidad de que ese reparto se realice con “justicia”. En ese marco, cuestionó que el acuerdo pueda terminar profundizando las desigualdades internas del Mercosur, en lugar de contribuir a equilibrarlas.
Para Paraguay, que suele definirse como el “hermano menor” del bloque por su menor desarrollo industrial frente al resto de los socios, la discusión sobre las cuotas ocupa un lugar central. Su gobierno había llegado a la cumbre con la expectativa de cerrar una definición, pero el tema continuará abierto.
Tras el encuentro, el canciller paraguayo Rubén Ramírez confirmó que la cuestión seguirá “en negociación” y reconoció que el debate es “ardua”. La discusión será retomada en octubre, con el objetivo de impedir que se imponga el criterio de “el primero llegado, el primero servido”.
En esta nueva etapa, Uruguay fijó como prioridad avanzar en la puesta en marcha de los acuerdos comerciales ya concluidos, especialmente los alcanzados con la Unión Europea y con la Asociación Europea de Libre Comercio. También buscará sostener las conversaciones en curso con Canadá, Emiratos Árabes Unidos, India y Vietnam.