Durante la noche del lunes y las primeras horas del martes, amplios sectores de la sociedad venezolana protagonizaron una vigilia en todo el país al cumplirse un mes del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores, ocurrido en el marco de una agresión militar ejecutada por Estados Unidos. La jornada tuvo un fuerte contenido político y simbólico, atravesado por el reclamo de justicia y soberanía.
En Caracas, la concentración principal se desarrolló en la parroquia Altagracia, donde cientos de personas permanecieron movilizadas para exigir la liberación de la pareja presidencial, retenida desde el 3 de enero tras una incursión armada del Gobierno estadounidense en territorio venezolano. La vigilia fue presentada por los organizadores como una respuesta popular frente a lo que calificaron como un acto de fuerza colonial contra un Estado soberano.
Según informaron las autoridades, el ataque militar dejó un saldo de al menos un centenar de personas asesinadas y una cifra similar de heridos. Lejos de generar desmovilización, los hechos reforzaron el respaldo popular a la Revolución Bolivariana y reactivaron las denuncias contra la injerencia extranjera y la violación sistemática del derecho internacional.
En el plano diplomático, China volvió a expresar su rechazo a la ofensiva estadounidense y al secuestro del presidente constitucional de Venezuela y de la primera dama, acciones que definió como “hegemónicas” y gravemente violatorias de las normas internacionales. Al ser consultado sobre la situación y el rol de su país, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, afirmó que “China apoya a Venezuela en la salvaguardia de su soberanía, dignidad y derechos legítimos”.
El vocero agregó que su país “colaborará con la comunidad internacional para defender firmemente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, adhiriendo a los principios fundamentales de la moral internacional y defendiendo la equidad y la justicia internacionales”. En ese marco, recordó que hace un mes Estados Unidos “llevó a cabo descaradamente ataques militares contra Venezuela y detuvo por la fuerza al presidente constitucional y a su esposa”, un hecho que continúa generando repudio y solidaridad a nivel global.




























