En su habitual comparecencia ante la prensa en Palacio Nacional, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, cuestionó con firmeza la advertencia de Washington de imponer aranceles a los países que abastezcan de petróleo a Cuba. La mandataria consideró la medida «muy injusta» y reafirmó la voluntad de su Gobierno de mantener la cooperación con la isla. “Como lo dije ayer, consideramos que es muy injusto que se ponga aranceles a quien envía petróleo a Cuba, y vamos a seguir ayudando (a la isla) con ayuda humanitaria de distinto tipo”, sostuvo.
La declaración se produce luego de que el 29 de enero el presidente de EEUU, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva que invoca una supuesta emergencia nacional para habilitar la imposición de gravámenes a los bienes provenientes de países que suministren crudo a Cuba. La medida profundiza el cerco económico que Washington mantiene sobre La Habana desde hace más de seis décadas, bajo el argumento de razones de seguridad nacional y política exterior.
En ese contexto, Sheinbaum aseguró que su administración explora mecanismos para reactivar los envíos de petróleo hacia la isla, y subrayó que cualquier decisión se adoptará «sin efectos para el pueblo de México». La jefa de Estado explicó que una parte sustancial del crudo despachado responde a contratos comerciales de compraventa similares a los suscritos con otros países, mientras que otra fracción se inscribe en esquemas de cooperación humanitaria.
Hasta ahora, detalló, el Gobierno mexicano ha logrado enviar a la isla cargamentos de alimentos y diversos insumos solicitados por la representación diplomática cubana en México. Se trata de suministros considerados urgentes ante el deterioro de la situación económica y energética en el país caribeño.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, agradeció públicamente el respaldo mexicano a través de sus redes sociales. “Gracias, México. Por la solidaridad, el afecto, el abrazo siempre cálido a Cuba”, escribió en su perfil de X, en un mensaje que refuerza el histórico vínculo político entre ambos gobiernos.
No obstante, las autoridades de La Habana han advertido que la prioridad inmediata no son solo los alimentos, sino el abastecimiento de combustible. La escasez de petróleo ha generado severos aprietos energéticos y afecta de manera directa el funcionamiento de sectores estratégicos.
De hecho, el Gobierno cubano comunicó a las aerolíneas internacionales que, desde este lunes, el país carece de combustible suficiente para la aviación. La medida impactará especialmente en el turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la economía insular, en un escenario ya tensionado por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y las limitaciones en el suministro energético.




























