Cuba denuncia ante la OACI el cerco energético de Washington y advierte impacto global en la aviación

Ante el Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional, la delegación cubana elevó una denuncia por el bloqueo total de suministros de combustible a la Isla, señalando que la medida se apoya en la orden ejecutiva del 29 de enero emitida por el gobierno estadounidense. Según la presentación, sus efectos se extienden más allá del territorio cubano, “sino también para aerolíneas, pasajeros, terceros países y para la estabilidad general del sistema aeronáutico mundial”.

La representante de Cuba en ese órgano, Mercedes Vázquez González, describió que la decisión de la administración de Donald Trump ha generado un cuadro operativo crítico, ya que no hay combustible Jet A-1 disponible en los aeropuertos internacionales del país. En consecuencia, se multiplicaron desvíos y cancelaciones, aumentaron los costos y se agravaron las afectaciones para miles de viajeros, con repercusiones que —subrayó— se proyectan sobre la estabilidad del sistema aeronáutico internacional.

Vázquez González advirtió además que el alcance extraterritorial de estas restricciones choca con normas básicas del derecho aeronáutico internacional. En su exposición, sostuvo que las medidas vulneran tanto los principios del Convenio de Chicago como las resoluciones de la OACI referidas a prácticas unilaterales y extraterritoriales, abriendo un precedente peligroso: que un Estado intente condicionar el funcionamiento del transporte aéreo internacional mediante sanciones.

Con ese diagnóstico, la diplomática solicitó al Consejo que el tema sea incorporado al Programa de Trabajo del organismo. El pedido apunta no solo a visibilizar la situación, sino a garantizar un seguimiento institucional y una investigación específica sobre cómo estas decisiones impactan el transporte aéreo internacional y la seguridad del sistema en su conjunto.

En paralelo, la representante cubana colocó la discusión en un plano de responsabilidad multilateral. En este sentido, cuando se restringen insumos esenciales como el combustible de aviación, el problema deja de ser “bilateral” y se convierte en una interferencia estructural sobre rutas, operadores, pasajeros y países conectados a esos flujos. La denuncia interpela a la OACI a defender reglas comunes frente a presiones políticas extraterritoriales.

Finalmente, Vázquez González reafirmó el rumbo de La Habana dentro del marco multilateral, destacando el compromiso de su nación con la OACI y con una aviación civil asentada en la seguridad, la eficacia, la sostenibilidad económica y el respeto por el derecho internacional. En un contexto de cerco energético, Cuba insistió en que la respuesta no puede ser la normalización del castigo colectivo, sino el cumplimiento de las normas que sostienen la conectividad global.

Compartir

Te puede interesar:

es_UYSpanish