Con la participación de 8 mil efectivos y buques de guerra de 25 países, este 15 de septiembre se dio inicio en aguas frente a la costa este de EEUU la edición LXVI de UNITAS, el ejercicio naval multinacional más antiguo del hemisferio occidental. Los entrenamientos, que se extenderán hasta el 6 de octubre, tienen como telón de fondo el creciente despliegue militar de Washington en el Caribe, una dinámica que Caracas percibe como parte de una estrategia de presión en su contra.
Los ejercicios UNITAS, creados en plena Guerra Fría en 1960 bajo liderazgo de la Armada estadounidense, han sido cuestionados históricamente por su trasfondo político. Investigadores recuerdan que en 1973 coincidieron con el golpe de Estado que puso fin al gobierno de Salvador Allende en Chile, un episodio en el que la presencia militar norteamericana en la región fue interpretada como un factor de apoyo a la ruptura institucional.
Una edición de gran escala
La edición 2025 destaca por su magnitud y complejidad. Además de fragatas, destructores y submarinos, se desplegarán aeronaves de combate, sistemas no tripulados y fuerzas terrestres en bases de Florida, Carolina del Norte y Virginia. Participan países europeos, latinoamericanos y asiáticos, entre ellos Alemania, Brasil, Canadá, Colombia, España, Francia, Italia, Japón y México.
El Planificador Principal de UNITAS 2025, Patrick Cooper, aseguró que “este será uno de los ejercicios más grandes de la historia, solo comparable con UNITAS Gold, que celebró el 50.º aniversario del programa”.
Caracas denuncia cerco militar
Aunque Washington insiste en presentar la operación como un esfuerzo conjunto para combatir amenazas transnacionales como el narcotráfico, en Venezuela se interpreta como un cerco militar dirigido a condicionar su soberanía. Desde el Gobierno de Nicolás Maduro se ha advertido que maniobras de este tipo forman parte de una política de hostigamiento de la Casa Blanca hacia su país.
Analistas latinoamericanos señalan que la narrativa antidroga ha servido de cobertura para proyectar fuerza militar en el Caribe, reforzando la presión política sobre Caracas mientras se profundizan las alianzas de Venezuela con actores extrarregionales como Rusia y China.
El eco de la Guerra Fría en un nuevo tablero regional
Lo que nació como un programa de entrenamiento en plena Guerra Fría hoy se desarrolla en un contexto geopolítico distinto, marcado por la pugna de EEUU contra Gobiernos que no se alinean con su estrategia hemisférica. En este tablero, Venezuela ocupa un lugar central, no solo por sus recursos energéticos, sino también por su creciente rol en una arquitectura multipolar que desafía la hegemonía estadounidense.
Mientras los buques surcan las aguas frente a Miami, UNITAS 2025 es el reflejo de que la región sigue siendo escenario de disputa estratégica, donde Venezuela reivindica su derecho a la autodeterminación y soberanía frente a las presiones externas.




























