Durante la 80ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Venezuela recibió un respaldo significativo de la mayoría de los países y bloques regionales que integran el organismo multilateral.
El presidente Nicolás Maduro subrayó el apoyo expresado en defensa de la soberanía venezolana y de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, en un contexto marcado por tensiones con EEUU. Según el mandatario, Washington impulsa una política de presión y hostigamiento que incluye acciones militares cerca de las costas venezolanas, lo que ha generado preocupación en distintos foros internacionales.
Maduro afirmó que este acompañamiento internacional refleja el rechazo a las medidas de coerción y a las amenazas externas que buscan alterar la estabilidad de la región. Asimismo, insistió en que el diálogo y la diplomacia deben prevalecer como vías para garantizar el respeto entre naciones y fortalecer la cooperación multilateral.
El respaldo en la ONU, resaltó el jefe de Estado, constituye una señal clara de solidaridad hacia Venezuela y de compromiso con los principios de paz, autodeterminación y no injerencia que rigen en el derecho internacional.
En su intervención, el mandatario recordó que América Latina y el Caribe fueron reconocidos en 2014 por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como una Zona de Paz, un principio que, a su juicio, debe respetarse y defenderse frente a las presiones externas.
Maduro también denunció la presencia de buques y aeronaves militares estadounidenses en el Caribe, lo que calificó como una “provocación” que amenaza la seguridad regional. Al respecto, reiteró que Venezuela mantiene una política de defensa estrictamente soberana y que no cederá a presiones de ninguna potencia.
El Gobierno venezolano sostiene que las sanciones y restricciones impuestas por Washington han impactado negativamente en la economía y en el bienestar de la población, situación que fue señalada por varios países durante el debate en la Asamblea General. Estos Estados consideraron que las medidas unilaterales deben ser levantadas para permitir un proceso de recuperación económica justo y equilibrado.
Además del apoyo de numerosos países del Sur Global, varios grupos regionales resaltaron la necesidad de fortalecer el multilateralismo y rechazar las prácticas de aislamiento o exclusión en la diplomacia internacional. Este respaldo, según analistas, refleja una tendencia creciente a cuestionar la hegemonía de Estados Unidos en la región y a demandar un orden mundial más plural.
Maduro concluyó su mensaje asegurando que Venezuela continuará defendiendo su soberanía en todos los escenarios internacionales y llamó a los pueblos del mundo a unirse en la construcción de una paz duradera, basada en el respeto mutuo y la cooperación entre naciones.



























