Legisladores y activistas de EEUU denuncian el informe de Rubio contra Cuba
Representantes estadounidenses y referentes pacifistas denunciaron que Washington intenta criminalizar la disidencia y justificar una nueva escalada contra Cuba.

El reporte del Departamento de Estado que acusa a Cuba de promover acciones subversivas dentro de Estados Unidos provocó cuestionamientos entre legisladores demócratas y organizaciones antibélicas, que consideran que el documento busca construir una narrativa favorable a una nueva escalada contra la isla.
Uno de los rechazos más contundentes provino de Don Beyer, miembro de la Cámara de Representantes, quien describió el informe como un argumento carente de lógica y dominado por la paranoia. “Disparate paranoica para justificar ir a la guerra con Cuba. Porque una guerra de elección insensata y destructiva aparentemente no es suficiente para la Casa Blanca de Trump”, expresó.
Las críticas también alcanzaron el señalamiento de organizaciones estadounidenses dentro del documento. CodePink, agrupación contraria a las intervenciones militares, denunció que su inclusión forma parte de una «cacería de brujas políticamente motivada» dirigida contra quienes cuestionan la política exterior de Washington.
Desde el Congreso, Mark Pocan vinculó el contenido del reporte con el fracaso histórico del bloqueo impuesto contra Cuba. «Más de 65 años bloqueando a su gobierno, esta política no funciona. La definición de locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando un resultado diferente», afirmó.
Delia C. Ramírez, quien visitó recientemente la isla, respondió directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, y recordó el papel desempeñado por Washington en numerosos procesos de desestabilización regional. “El análisis desquiciado del secretario Rubio omite el hecho de que durante más de seis décadas, las políticas de Estados Unidos han desestabilizado a nuestros vecinos en América Latina —incluida Cuba— mediante sanciones, embargos, golpes militares, control territorial y colonización”, subrayó.
La congresista sostuvo además que la actual administración mantiene una política de carácter imperialista y busca deslegitimar cualquier oposición interna. “Hoy, el Departamento de Estado de Trump, liderado por Rubio, continúa esa tradición imperialista mientras hace lo que hacen los autoritarios al criminalizar la disidencia”, expresó.
Ramírez planteó que Estados Unidos todavía puede abandonar esa trayectoria intervencionista y construir otro tipo de relación con los países de la región. “La política exterior de EE. UU. es responsable de muerte, destrucción y desestabilización. Podemos cambiar eso. Sí podemos convertirnos en buenos vecinos”, agregó.
Medea Benjamin, una de las principales referentes de CodePink, también desestimó las acusaciones contenidas en el documento. “Este informe de 99 páginas del Departamento de Estado sobre Cuba es una porquería, alegando alguna vasta conspiración antiestadounidense entre Cuba, Rusia, China, Irán y grupos estadounidenses como Code Pink y The People’s Forum. ¿La verdadera amenaza? Una política de EE. UU. que ha causado tal miseria para los cubanos”, manifestó.
Desde La Habana, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó el reporte publicado el 20 de julio y negó la existencia de una supuesta estrategia cubana de influencia subversiva contra Estados Unidos.
“Cuba rechaza, en los términos más enérgicos, el reporte publicado el 20 de julio por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, referido a la supuesta influencia subversiva de Cuba contra ese país”, señaló la Cancillería cubana en su cuenta oficial de X.