En medio de un clima geopolítico cada vez más tenso, dos especialistas de Naciones Unidas llamaron la atención sobre las recientes posturas del gobierno de Estados Unidos frente a Venezuela. George Katrougalos y Ben Saul expresaron este jueves 4 de diciembre su “profunda preocupación” por el tono creciente de hostilidad, especialmente después de que el presidente Donald Trump insinuara la posibilidad de cerrar el espacio aéreo venezolano.
Ambos expertos recordaron que el derecho internacional no deja margen a interpretaciones: los Estados poseen “soberanía completa y exclusiva sobre el espacio aéreo que se encuentra sobre su territorio”, por lo que cualquier intento de un gobierno extranjero de regularlo o bloquearlo violaría directamente el Artículo 1 del Convenio sobre Aviación Civil Internacional, firmado en Chicago en 1944. Asimismo, recalcaron que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe “la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”, tal como establece su Artículo 2.
En este sentido, insistieron en que, pese a las declaraciones de la Casa Blanca, Washington no posee facultades legales para ordenar el cierre del espacio aéreo de otro país. Subrayaron que cualquier acción de este tipo comprometería principios esenciales del orden jurídico global, los mismos que la Corte Internacional de Justicia definió como “piedras angulares del orden jurídico internacional” en su histórico fallo del caso Nicaragua vs. Estados Unidos de 1986.
Los especialistas remarcaron que decisiones unilaterales que interfieran con el control territorial de un Estado —incluido el dominio sobre su espacio aéreo— pueden alimentar la inestabilidad en la región y “ya están socavando gravemente la economía de Venezuela”.
La advertencia llegó acompañada de un análisis severo sobre las recientes maniobras de Washington en el Caribe, que han sido calificadas como una “escalada peligrosa”. Para los expertos, estas acciones, sumadas a insinuaciones sobre posibles operaciones en territorio venezolano, configuran un escenario que exige vigilancia internacional y respeto estricto de las normas que rigen la convivencia entre Estados soberanos.




























