En un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y el retorno del proteccionismo, los líderes del Sur Global comienzan a redefinir sus estrategias frente a las potencias tradicionales. Narendra Modi (India) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) encarnan dos posturas firmes y cada vez más coordinadas frente a los embates arancelarios del presidente Donald Trump, cuyas políticas comerciales parecen apuntar a redefinir la hegemonía económica de EEUU a expensas de sus socios globales.
Durante este segundo mandato de Trump, Washington retoma la imposición de aranceles a una variedad de productos provenientes de economías emergentes, en un intento de reducir el déficit comercial y proteger la industria estadounidense. Estas medidas no solo afectan a China, su blanco principal, sino también a países como India y Brasil, forzándolos a replantear sus relaciones comerciales con EE.UU. y entre sí.
Asimismo, Trump que busca restaurar el dominio energético y estratégico de EEUU en un mundo multipolar. Sobre ello se destaca la crítica a la India por la compra de gas y armamento ruso. Modi ha defendido su política energética argumentando que India compra lo que necesita, al mejor precio posible, sin que ello implique un posicionamiento ideológico. Continúa desarrollando la cooperación con Rusia, su socio histórico en defensa y energía, mientras mantiene simultáneamente relaciones estratégicas con EEUU, Japón y Europa.
Por su parte, Lula, desde su retorno al poder, ha defendido una estrategia multilateral y Sur-Sur, impulsando la autonomía económica de América Latina y revitalizando el rol de Brasil dentro de los BRICS.
Ambos líderes ven en este bloque —cuyos miembros fundadores son Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— una plataforma para contrapesar el poder económico de Occidente. Los BRICS, lejos de ser un foro meramente simbólico, han empezado a consolidar herramientas financieras propias, como el Nuevo Banco de Desarrollo, y a impulsar monedas alternativas al dólar en el comercio bilateral.
Frente a la unilateralidad proteccionista de Trump, Modi y Lula encarnan una respuesta que combina firmeza nacional con cooperación internacional. En este nuevo tablero, el Sur comienza a hablar con voz propia.




























