El presidente de Nicolás Maduro reafirmó este lunes, durante la ExpoMotores Productivos 2025, que su política exterior hacia EEUU y el resto de la comunidad internacional se sustenta en el respeto mutuo y el diálogo. En ese marco, subrayó que la prioridad de todo jefe de Estado debe ser la atención de los problemas internos de su nación, y no la injerencia en asuntos ajenos.
Las declaraciones se produjeron en un escenario de tensiones renovadas con Washington, luego de que la administración de Donald Trump volviera a lanzar acusaciones sin sustento contra Venezuela, señalándola como actor central del narcotráfico internacional.
Maduro recordó que “el pueblo de EEUU votó por una nueva nación, adaptada a la humanidad, que respete la soberanía, que no haga más intervenciones, no acose a ningún país y que no encamine a los pueblos hacia una guerra”. En esa línea, insistió en que la intromisión en la política de otros Estados solo profundiza los conflictos y alimenta escenarios bélicos.
El mandatario venezolano remarcó que la responsabilidad de un presidente comienza por resolver las desigualdades y tensiones sociales dentro de sus propias fronteras, antes que emitir juicios o intentar influir en los destinos de otras naciones.
En referencia directa a Trump, sostuvo que debería concentrar sus esfuerzos en los desafíos internos de su país, en lugar de dedicar tiempo a declaraciones sobre Venezuela o a maniobras de presión desde el exterior.
Maduro cerró su intervención con un mensaje explícito: “Que cada quien atienda a su país. Y de verdad, si vuelvo a hablar con él se lo voy a decir”, reiterando así la posición de serenidad y firmeza de su gobierno, basada en la no injerencia y el reconocimiento soberano entre Estados.




























