La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) expresó este domingo una dura condena ante la captura de un segundo buque que transportaba crudo venezolano, una operación ejecutada el sábado por fuerzas militares de Estados Unidos en aguas internacionales. El bloque regional calificó el hecho como un nuevo episodio de piratería y una escalada grave contra la soberanía y el comercio legítimo de la región.
A través de un comunicado conjunto, los países miembros denunciaron que, además del secuestro y apropiación de la embarcación, el Gobierno estadounidense, “actuando como corsario, ha privado ilegítimamente de libertad a la tripulación”. La declaración advierte que se trata de un acto que trasgrede abiertamente el orden jurídico internacional y vulnera compromisos multilaterales esenciales.
Según el texto, “este grave acto de piratería cometido en aguas internacionales viola la letra y el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, los principios fundamentales del derecho internacional y el texto de la Convención para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Navegación Marítima”. En ese sentido, el bloque remarcó la gravedad institucional y política del operativo.
La ALBA sostuvo que el episodio constituye “una agresión inadmisible contra el comercio legítimo y la soberanía de los Estados”, al tiempo que “desenmascara una intención deliberada de saqueo de los recursos naturales de un país soberano y establece un gravísimo precedente para la región y para el sistema internacional en su conjunto”.
El pronunciamiento enmarca la acción en una “estrategia supremacista de dominación neocolonial”, orientada a “imponer por la fuerza un orden anárquico en el que prevalezca la violencia, socavando el derecho internacional y sustituyendo las normas por la intimidación y el despojo”. Finalmente, el bloque exigió el cese inmediato de estas prácticas y la determinación de responsabilidades conforme al derecho internacional, al advertir que “esta repudiable acción no atenta únicamente contra Venezuela, sino que constituye una agresión directa a todas las naciones, al violar el derecho internacional e infringir los principios que sostienen la convivencia pacífica entre las naciones”.




























