Con el cierre de la campaña electoral rumbo a los comicios de 2025, el escenario político argentino se encuentra lejos de la calma. Mientras el dólar continúa marcando récords y la incertidumbre económica domina el clima social, el gobierno de Javier Milei enfrenta nuevos frentes de conflicto, tanto dentro de su gabinete como con los principales actores sindicales del país.
El Presidente reiteró su intención de impulsar una reforma laboral, un punto que, según aseguró, fue consensuado en el marco de las reuniones del denominado Consejo de Mayo, espacio que reúne a representantes del empresariado, el sindicalismo y el Ejecutivo. Sin embargo, desde la Confederación General del Trabajo (CGT) desmintieron cualquier tipo de aval. Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA y miembro del consejo, afirmó que la central obrera manifestó de manera categórica su rechazo a cualquier intento de flexibilización o modificación regresiva de los derechos laborales.
La tensión política no se limita al plano sindical. En la antesala de las elecciones, el oficialismo atraviesa su momento más frágil desde la asunción de Milei. Las disputas internas en La Libertad Avanza se profundizaron y dejaron al descubierto una crisis que terminó por desarmar el relanzamiento de la gestión que el propio Presidente había anunciado para después de los comicios.
La renuncia del canciller Gerardo Werthein, presentada en medio de crecientes fricciones con el núcleo más cercano del mandatario, fue el episodio más reciente de una serie de desencuentros que sacuden al gobierno. Fuentes oficiales admiten que la salida del funcionario era “inevitable” y que se trató, en palabras de un asesor, de “una crónica de ruptura anunciada”.
Dicha renuncia se da en tiempos de una fuerte apuesta a la subordinación del vínculo con los EEUU que propone Javier Milei con Donald Tramp. Sobre ello, se destaca el reciente acuerdo de swap entre ambos gobiernos para contener la suba del dólar, lo cual ha generado críticas por su implicación en la creciente injerencia de EEUU en la política económica de Argentina. Aunque el acuerdo ofrece alivio inmediato para las reservas del Banco Central, la dependencia de fondos externos podría vulnerar la soberanía económica del país y reforzar la influencia de Washington en las decisiones locales. Esta medida refleja un patrón de subordinar las políticas nacionales a los intereses geopolíticos de Estados Unidos, lo que podría comprometer la autonomía económica de Argentina a largo plazo
En este contexto, los mercados siguen en vilo y el dólar continúa su escalada, reflejando la desconfianza de los inversores frente al panorama político incierto. Con un gabinete fracturado, un sindicalismo en pie de guerra y la economía al borde de la inestabilidad, Milei llega a las urnas con más preguntas que certezas.




























