En momentos de fragmentación política y desafíos económicos para América Latina, Brasil reafirma su compromiso con la integración regional y el fortalecimiento del Sur Global. Así lo expresó Gustavo Westmann, funcionario de la Secretaría General de la Presidencia de Brasil, en una entrevista en la que subrayó el papel estratégico del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) como motor de cooperación internacional y desarrollo compartido.
“Antes de hablar de BRICS, debemos estar más unidos como región”, señaló Westmann, en referencia a las tensiones que atraviesan los procesos de integración latinoamericana. “Desde las fuerzas progresistas advertimos que es cada vez más necesario avanzar en la integración”.
La reciente cumbre del Mercosur en Buenos Aires evidenció tanto la necesidad como la dificultad de consolidar una agenda común. En ese contexto, Brasil busca tender puentes hacia sus vecinos y potenciar su liderazgo regional desde la presidencia pro témpore del bloque BRICS.
BRICS: multilateralismo y soberanía económica
Consultado sobre lo que puede aportar el grupo BRICS a América Latina, Westmann fue contundente:
“Nos puede aportar un mayor multilateralismo. Necesitamos reforzar este aspecto en el Sur Global”.
Además del plano político, destacó beneficios económicos concretos: reducción de costos operativos entre países miembros, impulso al comercio en moneda local y un avance hacia la desvinculación del dólar como referencia obligada en las transacciones internacionales.
Lula y el liderazgo brasileño
Con Brasil al frente de la presidencia rotativa del BRICS, el liderazgo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva toma un nuevo impulso en la escena global. Para Westmann, el compromiso de Lula con la cooperación Sur-Sur y la voz de los países emergentes es claro:
“El liderazgo no podría ser mayor. La agenda del BRICS hoy es una elección de Brasil”, afirmó.
Esa agenda incluye temas clave como salud, medio ambiente, inversiones y facilitación del comercio, que, según anticipa, serán ejes centrales de la próxima cumbre del bloque.
El legado de Mujica y los desafíos que vienen
En un tono más personal, Westmann también recordó el rol del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, a quien definió como un “liderazgo moral para la región y el mundo”. Su ausencia, dice, deja un vacío que será difícil de llenar.
“La renovación será un desafío en los próximos años”, reconoce.
Un llamado a la unidad
En un mundo atravesado por tensiones geopolíticas, guerras comerciales y retrocesos democráticos, Westmann insiste en la necesidad de fortalecer el multilateralismo como principio rector de la política global. Pero para lograrlo, advierte, América Latina debe actuar unida:
“Necesitamos estar unidos para garantizar que el multilateralismo sea el marco de las decisiones más importantes del mundo”.
Así, Brasil se propone no solo como miembro activo del BRICS, sino como articulador de una nueva etapa de integración latinoamericana, en la que el Sur Global tenga voz propia y capacidad de decisión.




























