La crisis diplomática entre México y Perú continúa sin señales de distensión. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo que el actual mandatario peruano, José María Balcázar, no ha dado pasos para recomponer el vínculo bilateral, quebrado en noviembre pasado después de que el gobierno mexicano concediera asilo político a Betssy Chávez, ex primera ministra de Pedro Castillo.
Durante su conferencia matutina de este lunes, Sheinbaum dejó en claro que en su administración existía la expectativa de que el nuevo jefe de Estado peruano asumiera una actitud diferente frente a México. Sin embargo, afirmó que eso no ocurrió. “No hay nada del actual presidente, que en algún momento pensamos que podía tener una posición distinta de restaurar la relación. Recordemos que ellos fueron los que rompieron relación con México. La relación con el pueblo peruano esa continuará siempre”, indicó en la mañanera de este lunes.
La ruptura entre ambos países se produjo en medio de la inestabilidad política que atravesó Perú en los últimos meses. Antes de la llegada de Balcázar, el gobierno de facto encabezado por José Jerí había resuelto cortar los lazos diplomáticos con México luego de que ese país otorgara protección a Chávez, quien integró el gabinete de Castillo en los momentos más convulsionados de su administración.
Sheinbaum también volvió a pronunciarse sobre la situación del expresidente peruano, encarcelado tras su destitución. La mandataria mexicana manifestó abiertamente su respaldo a Castillo y consideró ilegítima su prisión. “Nuestro deseo es que salga libre el presidente Castillo, porque está preso injustamente”.
En esa misma línea, reveló que recientemente habló con Guido Croxatto, defensor del exmandatario, para conocer de cerca los fundamentos jurídicos de la estrategia de defensa. Según explicó, el planteo no depende únicamente de coincidencias ideológicas, sino de elementos legales concretos. “Y más allá de afinidades o no políticas, y lo que consideramos es una visión de racismo, de clasismo (de su detención), hay un argumento muy claro que da el abogado: se necesitaba cierto número de votos para poderlo sustituir, y la votación fue menos que ese número de votos”, agregó.
Para la presidenta mexicana, ese razonamiento constituye la base central del reclamo por la libertad del exjefe de Estado. En su exposición, insistió en que el punto clave es estrictamente judicial. “En eso se basa principalmente su argumento, es un argumento principalmente judicial, jurídico para poder liberar al presidente Castillo. Es nuestro deseo que pueda ser liberado y que pues gane el pueblo” en la próxima elección de dicha nación, declaró Sheinbaum.



























