Lula amplía su ventaja mientras la presión de Washington reordena la campaña brasileña

Las encuestas sitúan al mandatario brasileño por delante de una derecha fragmentada y afectada por nuevas controversias.

A pocos meses de que Brasil ingrese de lleno en la disputa presidencial de 2026, Luiz Inácio Lula da Silva aparece como el candidato con mayores posibilidades de permanecer al frente del Palacio de Planalto. Las proyecciones de Polymarket le asignan al actual mandatario un 63 % de probabilidades de victoria, una diferencia considerable frente a sus principales adversarios.

La plataforma, en la que los usuarios compran y venden contratos asociados al resultado de acontecimientos futuros, ubica al senador Flávio Bolsonaro en un lejano segundo lugar, con el 23,8 %. El interés generado por la elección brasileña llevó el volumen de operaciones por encima de los 116 millones de dólares, una cifra excepcional para un mercado de predicción vinculado a la política del país suramericano.

Detrás de los dos principales aspirantes aparecen Renan Santos, con un 9,4 %, y el gobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, con un 2,1 %. En cambio, las opciones atribuidas al expresidente Jair Bolsonaro, al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y a Michelle Bolsonaro no alcanzan el 1 %, de acuerdo con los contratos negociados en la plataforma.

La tendencia favorable al mandatario también se refleja en los estudios de opinión. Una encuesta de BTG/Nexus difundida este lunes mantiene a Lula al frente de la carrera electoral, incluso después de que Estados Unidos impusiera aranceles del 25 % a determinados productos brasileños. El resultado coincide con un relevamiento anterior de Datafolha, que registró un 40 % de intención de voto para Lula y un 32 % para Flávio Bolsonaro.

Entre los elementos que explican esta diferencia se encuentran la visibilidad institucional del Gobierno, la dispersión de las candidaturas conservadoras y las controversias que rodean al principal representante del bolsonarismo. El politólogo Cláudio Gonçalves Couto sostuvo que la condición de presidente en ejercicio ofrece una ventaja significativa, especialmente durante la campaña televisiva, cuando el oficialismo puede exhibir políticas públicas y resultados de gestión.

El Partido Liberal, por su parte, enfrenta nuevos cuestionamientos tras utilizar durante un acto de campaña un video generado mediante inteligencia artificial que reproducía un mensaje de Jair Bolsonaro. La pieza abrió una discusión sobre una posible vulneración de las restricciones que impiden a las personas privadas de libertad intervenir políticamente y puso nuevamente en debate la capacidad de la legislación electoral para responder al uso de tecnologías digitales.

El abogado penalista José Carlos Portella Jr. advirtió sobre el riesgo de que estos recursos sean empleados para desplegar estrategias de desinformación o eludir las prohibiciones vigentes. También manifestó inquietud ante la eventual respuesta del Tribunal Superior Electoral, presidido por Kassio Nunes Marques, una figura señalada por su proximidad política con sectores vinculados al bolsonarismo.

Lejos de debilitar al Gobierno, la escalada arancelaria impulsada desde Washington parece haber reforzado la percepción de Lula como defensor de los intereses nacionales. En un escenario latinoamericano atravesado por presiones externas y por el avance electoral de fuerzas de derecha, una parte importante del electorado brasileño continúa identificando al mandatario como una figura capaz de preservar la autonomía política y económica del país.

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