Del 31 de julio al 3 de agosto de 2025, Ciudad de México será sede del Segundo Congreso Panamericano, una cita clave para el pensamiento progresista del continente. Impulsado por Morena y respaldado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, junto al presidente de Colombia, Gustavo Petro, el evento reunirá a figuras influyentes como la activista canadiense Naomi Klein, el exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera, el economista ecuatoriano Andrés Arauz y la congresista estadounidense Rashida Tlaib.
El foro nace como una respuesta estructurada ante lo que los organizadores identifican como una ofensiva sistemática de redes autoritarias altamente financiadas, con capacidad para incidir en el discurso público mediante campañas de desinformación. Esta reunión busca construir un diálogo continental capaz de frenar el avance de expresiones antidemocráticas y ultraconservadoras como las promovidas por la CPAC, que ha aglutinado a figuras como Javier Milei, Santiago Abascal o Elon Musk.
Sheinbaum: liderazgo estratégico con visión continental
Desde su elección en 2024, Claudia Sheinbaum ha asumido un papel clave en la configuración de una nueva narrativa progresista latinoamericana. Su llegada al poder no solo marcó un cambio histórico en México, sino que también revitalizó el impulso regional hacia una agenda de justicia social, integración regional y desarrollo sustentable.
A través de una política exterior activa, Sheinbaum ha reforzado la presencia diplomática de México en espacios multilaterales, convirtiéndose en una referente natural de los nuevos liderazgos del sur global. Su formación científica y compromiso con los derechos humanos le otorgan una autoridad reconocida tanto por sus pares como por la sociedad civil internacional.
Un frente progresista frente al avance conservador
El Congreso Panamericano se plantea como una plataforma de articulación regional ante el crecimiento de fuerzas conservadoras que han encontrado eco en redes sociales, financiamiento externo y estructuras de poder transnacional. A diferencia de estas corrientes, el evento promovido por Morena buscará construir consensos en torno a temas fundamentales, como los derechos humanos, justicia climática, migración, derechos de los pueblos originarios y soberanía política.
Esta es la segunda edición del Congreso Panamericano, luego del exitoso encuentro inaugural celebrado en Colombia. Su realización en la capital mexicana no solo garantiza visibilidad internacional, sino que confirma el papel de México como centro estratégico para la reflexión y acción política progresista en América Latina.
¿Por qué este congreso es crucial para América Latina?
- Unidad regional frente a la desinformación: Frente a la narrativa de odio y polarización, el congreso plantea una visión de cooperación, inclusión y respeto por la diversidad.
- Defensa de la democracia: Busca consolidar mecanismos comunes para hacer frente a los intentos de desestabilización institucional y autoritarismo político.
- Construcción de una agenda común: Temas como el cambio climático, la paz y el respeto a los derechos sociales serán abordados desde una óptica regional compartida.
Por estos motivos, el Congreso Panamericano oficia como un instrumento político regional que, bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum, busca consolidar una América Latina más unida, soberana y democrática, a la vez que representa un llamado a la acción colectiva, al pensamiento crítico y a la esperanza.



























