En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, transiciones energéticas y desafíos económicos, los BRICS —bloque integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— buscan consolidarse como un contrapeso al orden global dominante. En diálogo con Horizonte Multipolar, Milena Megre, Consejera Municipal de las Juventudes de Belo Horizonte (COMJUVE BH) e investigadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica Energética, reflexionó sobre los principales mensajes de la cumbre reciente del bloque y el papel de América Latina en esta arquitectura emergente.
Transición energética con justicia y soberanía
Para Megre, los conceptos de Sur Global y soberanía se manifiestan con fuerza en el enfoque que el bloque propone sobre la transición energética: “Lo que veo es que estos conceptos están aplicados en la gestión de transición energética. La misma tiene que ser justa e inclusiva, que atienda a los distintos contextos de cada país. Ello es clave para el desarrollo económico, político y social”.
Desde esa perspectiva, la integración de los países del Sur Global no debe limitarse al intercambio comercial, sino que debe contemplar un modelo de crecimiento basado en la equidad y la autodeterminación energética, respetando las necesidades específicas de cada nación.
¿El fin del dólar como hegemonía monetaria?
Uno de los temas más discutidos en la cumbre fue la posibilidad de desdolarización del comercio internacional. Si bien Megre aclara que no se trata de eliminar el uso del dólar, sí enfatiza en la necesidad de alternativas: “Lo que buscamos no es dejar de utilizar el dólar […], queremos un mundo de comercio global en el que los países puedan hacer comercio con sus monedas locales y, por tanto, que no sea controlado por el dólar o el euro”. La investigadora destaca que este cambio permitiría una mayor justicia e igualdad entre las economías del mundo.
BRICS y la oportunidad de integración regional
Consultada sobre el papel de América Latina en este escenario, Megre considera que el BRICS puede ser una plataforma clave para renovar la integración regional, superando la actual fragmentación: “Además de Brasil que está como miembro fundador, también contamos con la participación de Cuba, Bolivia, y ahora Colombia en el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS”. Para la joven consejera, esto representa una nueva forma de cooperación “en igualdad entre los países”, abriendo caminos hacia modelos de desarrollo propios y menos dependientes de las potencias tradicionales.
Un Sur Global más articulado y soberano
Las declaraciones de Milena Megre muestran una mirada estratégica y propositiva respecto al rol de América Latina en un mundo en transformación. En un momento donde se discute el rediseño del poder global, los BRICS emergen como un espacio posible para una geopolítica más plural, justa y soberana, donde las voces del Sur Global puedan tener mayor protagonismo y capacidad de decisión.




























