Una protesta de amplio alcance se desarrolló este domingo en Madrid, a pocos metros de la sede diplomática de Estados Unidos, en rechazo a lo que los convocantes definieron como una “agresión imperialista contra Venezuela”, tras la detención del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense en Caracas. La movilización apuntó directamente contra la política exterior de Washington y exigió el retiro de la administración de Donald Trump del país sudamericano.
Durante la jornada se sucedieron cánticos como “Fuera yankees de América Latina”, “esa embajada está ensangrentada”, “OTAN no, bases fuera” y “no queremos, no nos da la gana, ser una colonia norteamericana”. A esas consignas se sumaron pancartas con mensajes como “Trump agresor”, “Estados Unidos agresor” y “Boicot a Estados Unidos”, mientras decenas de banderas venezolanas acompañaban la columna de manifestantes.
La concentración se extendió a lo largo de casi toda una manzana de la calle Serrano y estuvo rodeada por un fuerte despliegue policial. Entre los presentes hubo migrantes latinoamericanos, integrantes de diversas diásporas y militantes de organizaciones políticas y sociales, en una convocatoria atravesada por expresiones culturales, con música andina interpretada en vivo mediante instrumentos tradicionales.
Desde la organización remarcaron que la acción fue pacífica y que su objetivo central fue denunciar la intervención militar y defender la soberanía venezolana. Advirtieron, además, que la captura de un jefe de Estado en funciones abre un escenario de extrema gravedad para América Latina y sienta un precedente que pone en cuestión el derecho internacional.
En la protesta participaron dirigentes políticos como la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y el referente del Partido Comunista de España, Enrique Santiago. Santiago denunció una “grave violación del derecho internacional” y alertó sobre el peligro que implica la detención de un presidente en ejercicio, mientras que Belarra definió la operación como una “guerra por petróleo”, reclamó el aislamiento internacional de Washington y exigió la salida de España de la OTAN.




























