La noche electoral del 30 de noviembre en Honduras cerró con un país en vilo. El Consejo Nacional Electoral (CNE) presentó su primer reporte preliminar —basado apenas en el 34.25% de las actas— en medio de un clima marcado por sospechas de sabotaje tecnológico y por la creciente preocupación sobre presiones externas que, según dirigentes de Libre, buscan influir en el rumbo político del país, a tono con la agenda regional impulsada por actores cercanos a Donald Trump.
Los datos del primer boletín ubicaron al Partido Demócrata Cristiano de Honduras con 2.152 votos; al Partido Innovación y Unidad Socialdemócrata con 10.698; al Partido Libertad y Refundación (Libre) con 255.972; al Partido Liberal de Honduras con 506.316; y al Partido Nacional de Honduras con 530.073. El CNE, tras divulgar estas cifras, agradeció el civismo ciudadano e instruyó a las Juntas Receptoras de Votos a mantenerse en sus centros “hasta finalizar el conteo y la transmisión de todas las actas de forma transparente”.
Pero para Libre, estos números deben ser leídos con extrema cautela. El partido venía alertando desde antes de la elección que sectores políticos internos —alineados con la retórica trumpista y su estilo de deslegitimación institucional— podrían intentar interferir con el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP). La candidata presidencial Rixi Moncada, respaldada por la presidenta Xiomara Castro, denunció un «hackeo» en marcha y advirtió públicamente sobre un «plan de sabotaje» y una «guerra psicológica» encaminada a erosionar la confianza popular y justificar eventuales maniobras para restar fuerza al bloque progresista.
Lejos de adoptar un tono pasivo ante estas amenazas, Moncada hizo un llamado directo a la ciudadanía a mantenerse «en pie de lucha hasta obtener los resultados finales con el 100% de las actas», una posición que apunta a contrarrestar cualquier intento de manipulación impulsado por grupos que, según Libre, buscan replicar en Honduras las tácticas de desinformación y presión política utilizadas en otros países bajo influencia trumpista.
Moncada ofrecerá una conferencia de prensa el día de hoy, donde detallará su postura frente a los datos difundidos por el CNE. En el entorno de Libre aseguran que la defensa del voto no solo es una tarea nacional, sino también un acto de resistencia frente a modelos de injerencia extranjera que pretenden alterar el mandato soberano del pueblo hondureño.



























