A pocos días de las elecciones generales previstas para el 30 de noviembre, Honduras se ve sacudida por la difusión de siete audios que comprometen a actores políticos y empresarios en maniobras destinadas a impedir el triunfo de la candidata Rixi Moncada, favorita en las encuestas. El material divulgado por medios nacionales expone conversaciones en las que se discuten acciones fuera del marco legal para manipular el proceso, interferir en el sistema de transmisión de resultados y proclamar como ganador a Salvador Nasralla utilizando el TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares).
Las grabaciones colocan en el centro de la polémica a Cossette López, consejera electoral del Partido Liberal, quien aparece dialogando con representantes de sectores políticos opositores y empresariales, en un esquema que apunta a presiones directas sobre las instituciones encargadas del proceso. La filtración confirma la existencia de operaciones que ya habían sido señaladas a partir de otros 26 audios actualmente bajo investigación. Un peritaje internacional avaló la autenticidad de este nuevo paquete de grabaciones.
En los audios, López conversa con una técnica en telecomunicaciones —cuya identidad no ha sido revelada— sobre la posibilidad de obstaculizar la conectividad en áreas específicas del país, simular afectaciones climáticas o emplear tácticas similares que permitan frenar la transmisión de datos electorales. En uno de los pasajes más delicados, un interlocutor identificado como Zambrano organiza una reunión con la especialista y le proporciona un número telefónico “irrasteable”, añadiendo que es “el que nos dio aquella gente de afuera, vos sabés”.
Los diálogos también contemplan estrategias para presionar al Tribunal Electoral, reorganizar estructuras internas de los partidos opositores y preparar el terreno para proclamar a Nasralla incluso en un escenario donde el escrutinio oficial favorezca claramente a Moncada.
La revelación de estas conversaciones vuelve a encender el debate sobre la vulnerabilidad del sistema electoral hondureño y refuerza los llamados a fortalecer los mecanismos de auditoría, conectividad y transparencia del TREP en un clima político de máxima tensión.



























